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40 años de “Alacena con Zapatos” de El Sindicato

El Sindicato, "Alacena con zapatos" (ensamblaje, versión 2000, 130 x 50 x 184 cm.) MAMB.
 
El Museo de Arte Moderno de Barranquilla expondrá la obra “Alacena con Zapatos” del 7 de septiembre al 17 de noviembre de 2018 en conmemoración de sus ¡40 años! 

¡Cuatro décadas ya desde que el Grupo de Arte Experimental El Sindicato ganara, el 23 de noviembre de 1978, el primer premio compartido en el XXVII Salón Nacional de Artes Visuales con el ensamblaje titulado “Alacena con zapatos”! Hacía poco tiempo, en ese mismo año, acababan de obtener el primer premio en el II Salón Regional de Artes Visuales realizado en Barranquilla (siendo jurados: el crítico Eduardo Serrano y los artistas Álvaro Barrios y Beatriz González), lo cual les permitió que la obra fuera automáticamente seleccionada para participar en el Salón Nacional.

El Sindicato fue fundado en Barranquilla en 1976, por: Ramiro Gómez, Alberto del Castillo, Antonio Arrieta, Luis Stand y Carlos Restrepo y, luego, ampliado con Efraín Arrieta, Guillermo Aragón y Aníbal Tobón, egresados de la Escuela de Bellas Artes de Barranquilla.

Ganadores del XXVII Salón Nacional de Artes Visuales,” El Tiempo (Bogotá), Noviembre 24 de 1978.


Es interesante constatar que ninguna institución quiso quedarse con la obra original de El Sindicato, la cual se desbarató y terminó en la basura (Herrera, 2011, p. 143). Esta renuencia de las instituciones del arte a aceptarla puede ser muy diciente en términos estéticos, porque evidencia definitivamente que se trataba de una obra que incomodaba por su apariencia, y por ser una propuesta antiarte, antimuseos y anti galerías. Incluso, podríamos remitirnos a su aspecto poco atractivo, al olor desagradable que se desprendía de ella por ser zapatos viejos recogidos de la calle, que continuaban su proceso de descomposición en el espacio expositivo, y que con el tiempo se iban convirtiendo, cada vez más, en un factor de rechazo (Arroyo, 2018).

Pero hay que destacar que este ensamblaje de zapatos viejos, también posee una dimensión de libertad y aspecto lúdico. Tal como lo señalaron los mismos artistas en una entrevista de la época: " [...] nuestra obra es salsa de trópico, es un trabajo alegre" (Barrios, 2011). Esta alegría y espontaneidad característica de la Región Caribe es muy interesante de mencionar, porque le da un sello particular de osadía, libertad creativa y atrevimiento artístico, a este y a los posteriores trabajos del grupo, abriéndole de esta manera nuevas perspectivas al arte colombiano.

Atrás, Ramiro Gómez, Anibal Tobón, Alberto del Castillo, sentados: Efraín Arrieta y Carlos Restrepo. Ausente, Guillermo Aragón . (Foto Ida Esbra, 1978).

Pero es el contenido social articulado con la osada propuesta formal (conceptual y experimental) de Alacena el que aquí queremos destacar, y que en su momento no fue bien apreciado por críticos de la dimensión e importancia de Marta Traba, por ejemplo, al no encajar este tipo de propuestas dentro de sus esquemas estéticos o artísticos: “caer en la tontería de juntar zapatos” (Traba, 1979). De ahí que es de suma importancia resaltar uno de los lemas de El Sindicato: "Le cambiamos su gusto con mucho gusto", un juego de palabras que parece simplemente una broma, pero que hay que tomar muy en "serio" como propuesta estética transgresora e innovadora en el contexto social local y nacional de la década de los setentas. Esto está estrechamente ligado al "potencial crítico" de esta obra que se enmarca en un contexto urbano en crisis. Lo cual es resaltado de manera acertada por Eduardo Márceles Daconte en un artículo en el que se refiere al contenido social de la propuesta de Alacena en la Barranquilla decadente de aquellos años, en los siguientes términos:

Si bien los zapatos desechados son sólo un símbolo, ello nos remite también a una urbe asfixiada por las basuras cotidianas sin recoger y a un estado de descomposición física y moral: En una sociedad dominada por el torrente monetario que produce el tráfico de drogas y el arribismo de una clase emergente sin escrúpulos, ¿cómo se explica el surgimiento de un arte antiutilitario que no se propone ser decorativo ni comercial? Sólo una actitud verdaderamente consecuente con la creatividad artística impulsa a rechazar las tentaciones de engrosar las filas de una tendencia uniformadora y estética generalizada en las artes del país. El Sindicato pone el dedo en la llaga pero no se sitúa en un plano patético sino que logra su objetivo con humor e imaginación (Márceles, 1978, citado en Medina, 2000).  


                                                                                                                  Por: Rodolfo Wenger C.



Referencias
  • Arroyo, I. (2018, septiembre 6). “El arte del mal olor se apodera del Mamb”. El Heraldo. Barranquilla.
  • Barrios, A. (2011). Orígenes del arte conceptual en Colombia. Medellín: Fondo editorial Museo de Antioquia.
  • Herrera B., M (2011). Emergencia del arte conceptual en Colombia (1968-1982). Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.
  • Márceles D., E. (1978, diciembre 10). “El arte conceptual se toma el Salón Nacional”, en El Espectador.
  • Medina, A. (2000). El arte del Caribe colombiano. Cartagena: Gobernación del Departamento de Bolívar.
  • Traba, M. (1979). “Una mirada sobre el Salón”, en: Revista Arte en Colombia, No 9, Bogotá.
 






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