El inquietante, fascinante y enigmático sonido de los datos de Ryoji Ikeda

Ryoji Ikeda Test Pattern [No. 5], Instalación.

El mundo binario, que se resume –paradójicamente- en solo dos dígitos (1y 0) que permiten codificar casi todas nuestras percepciones. Ese frío conjunto de datos que atraviesa nuestra cotidianidad y que pareciera que todo lo envuelve, todo lo engloba, es la “materia estética” de las creaciones artísticas de Ryoji Ikeda, un artista audiovisual y sonoro de reconocida trayectoria internacional que nació en Gifu, Japón en 1966, y que vive actualmente en París. 

Son flujos incesantes de datos, de información cifrada y codificada que circulan de manera continua por las redes que ha creado el ser humano para comunicarse entre sí, pero también para controlar y racionalizar lo existente. Máquinas cibernéticas que nunca descansan, que almacenan, procesan, codifican, recodifican, decodifican. 

Su apariencia es la de un frío e implacable ambiente que pareciera tener vida por sí mismo, tal como es presentado en el  proyecto “datamatics” de Ikeda de 2006, en donde explora el potencial de percepción de las múltiples sustancias invisibles de datos que impregnan nuestro mundo a través de un conjunto de instalaciones: tanto objetuales, como audiovisuales con sonido electroacústico y sonoro/musicales. 


Su interés por las características matemáticas de las ondas de luz y sonido lo ha llevado a realizar proyectos de una estética que evidencia perceptualmente ese mundo numérico como: “spectra” (2001),  “test patterns” (2008), “superposition” (2012) y “cyclo” (2012), un proyecto realizado en colaboración con Carsten Nicolai. En 2014 ganó el premio Ars Electronica Collide@CERN.

Sus performances y presentaciones públicas las ha realizado en distintos escenarios, festivales y museos, entre los cuales cabe mencionar: el Museo de Arte Contemporáneo de Tokyo, el Festival Elektra de Montreal, el Sonar Festival de Barcelona, el Centro de Artes Electrónicas de Linz, la Aichi Trienal de Nagoya, el Barbican Center de Londres, el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Bogotá, el Hamburger Bahnhof de Berlín, el DHC/Art de Montreal, el Festival d’Automne de París, el Carriageworks de Sydney, la Trienal de Auckland, el MONA Museum Hobart de Tasmania, la Ruhrtriennale, la Fundación Telefónica de Madrid, el MoMA de Nueva York, el Kyoto Experiment Festival, entre muchos otros lugares
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En lo musical cabe destacar sus álbumes “+/-” (1996), “0°C” (1998), “matrix” (2000), “dataplex” (2005), “test pattern” (2008) y “supercodex” (2013) basados en sonidos de cualidades minimalistas que bordean a veces -por su alto nivel de frecuencias-, lo apenas audible; y en donde se generan un variado tipo de “paisajes sonoros” con un patrón de ritmo particular envolvente que crea efectos hipnóticos.



Comentarios

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  4. Muy bien, profesor Wenger
    ¡Tenemos gustos en común! Excelente entrada de Ryoji Ikeda

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  5. Felicitaciones profesor.. Por cada uno de los textos que nos permiten poner en practica...

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